Municipalidad de Corral de Bustos Ifflinger
19/09/2011

Tango y Homenaje.

El sábado 17 de septiembre y luego de disfrutar la música de Damián Torres Trío, se bautizó la Sala de Artes, de la Secretaría de Cultura Municipal, con el nombre de “Enrique Torres”.

 
El sábado por la noche, con palco lleno se presentó el grupo de tango Damián Torres Trío, con el acompañamiento de Gustavo Visentín, quienes ofrecieron nuevas canciones, las que se incluirán en su próximo álbum que saldrá a la venta a fin de año.
 


Luego de un rico repertorio de 14 temas, se llamó al  escenario al Director de Cultura, Enrique Torres, quien recibió la sorpresa de la noche.
 


De la mano del Sr. Intendente Municipal, Héctor Pagani, junto al Secretario de Gobierno, Roberto Pacheco, y a la familia Torres, se entregó la Resolución N° 030/2011 del Concejo Deliberante y la Placa por la cual se denominó a la Sala de Artes y Espectáculos con el nombre de “Enrique Torres”,  por su extensa trayectoria en el ámbito de la cultura. Además, el Secretario de Gobierno entregó un presente recordatorio de parte de todos aquellos que día a día acompañan su pasión.

Tal reconocimiento se destaca por los 48 años de trabajo en el ámbito de la cultura, por su calidad de artista y su renombre tanto a nivel nacional como internacional.
 

Al finalizar el expectáculo, Elizabeth Carpi  leyó el poema “Un hombre”  dedicado a su amigo Enrique, mientras que Damián Torres presentó la canción “La pinta del viejo”, especialmente compuesta para su padre, el homenajeado de la noche.

El evento contó con el auspicio de la Municipalidad de Corral de Bustos Ifflinger, la Municipalidad de Cap. Gral. Bernardo O’Higgins, Emprendimientos 2001 y Emprenditel, y fue presentado por la Escuela Municipal de Música.

 

Un Hombre, poema dedicado a Enrique Torres por
Elizabeth Carpi.

El que  acompaña con una guitarra o un contrabajo
los temas  nuevos que fueron quedando viejos.
El que sabe de angustias, ausencias y pone  a Sartre o a Borges  o a Gambaro  en la mira telescópica para agrandar  sus  somnolencias.
Aquel que entiende de símbolos gramaticales en escalas asimétricas.
Ese que lleva  un pucho a cuestas
y un vaso de tinto para  inspiraciones juveniles.
El hombre pasa  rodando
con su paso entremezclado  con amenazas y  gestos locos.
Solfea palabras malas.
Encubre sus emociones  sin  reparos y  sabe que las lleva puestas,
en los ojos y en las manos.
Mastica sus ganas de comerse la vida a cada rato.
A contramano y a contrapelo  se lame las heridas.
Entiende que los hijos  van  al lado de un destino paralelo de otras brisas.
Alguien pasa y grita un  saludo descuidado.
El hombre sigue descamisando maderas y  estantes y  musita
a media voz su ronquera  de versos y de  extraños designios.
Un  sol antiguo le ilumina los pelos canos.
Lo habita el deseo de sostener  el pincel y la canción.
Alguien susurra que el chasqui anda por las veredas pidiendo corduras, cordones , cortezas y  contrapuntos .
Nadie, nadie  se anima a treparle por las costillas para que rece.
Se deschava.
Abre su discurso con zonceras  después se entretiene  con Ovnis
 y un café  mezclado  con  revuelto de  utopías.
Va más allá del más acá  buceando  en posibles imposibles.
Se le sube a la cabeza  la escultura del milenio.
Unas fotos  le  recortan  los paisajes.
Y sigue  en la suma de los días descontando el almanaque.
 
Se jubila. Se retira.  ¿Se retira?
 
Un hombre  que ha esperado  que  el olvido sea burlado por los libros, por la historia, por los cuentos.
Todo  lo ha escrito llevando en sus bolsillos  eso que llamó memorias.
Lo atraviesa la segura suerte de seguir enamorado.
Con ese  amor que nace de la hoguera:
de una fiesta de vanidades ,
del lugar donde  nació ,
del  mundo subterráneo  del teatro, 
de la voz de la esquina del bar o de un boliche.
Un hombre que camina. Y deja y pasa y mira y tal vez  te hable.
Creo que  ve en el horizonte  los paraísos  prometidos.
El nombre  del hombre se metió  en el pueblo.
Anda por ahí buscando  algo más, algo, que multiplique  una cultura esperanzada.


A Enrique
Elizabeth Carpi
(en un día cualquiera de un septiembre  acobardado)
 
 
Archivos disponibles

RESCONC0302011 NOMBRE ENRIQUE TORRES.pdf

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